El análisis de sangre para el diagnóstico de la celiaquía puede ser positivo en no celíacos debido a la presencia de infecciones
Diciembre 3, 2009 · 4 Comentários
Un nuevo estudio realizado por investigadores italianos revela que los anticuerpos antitransglutaminasa –un marcador serológico para el diagnóstico de la enfermedad celíaca– pueden producirse temporalmente en niños con enfermedades infecciosas, independientemente de la ingestión de gluten.
La celiaquía o enfermedad celíaca se caracteriza por una intolerancia permanente al gluten (una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno) en personas genéticamente predispuestas a tal enfermedad. Para estas, esta sustancia desencadena una reacción autoinmune e inflamatoria en el intestino que daña sus tejidos y por lo tanto requiere su eliminación permanente de la dieta. El diagnóstico de la celiaquía se basa en una combinación de datos clínicos, histológicos (la biopsia del intestino delgado es esencial para la confirmación del diagnóstico) y serológicos (obtenidos por medio de un análisis de sangre). En la actualidad, de todos los exámenes serológicos, la dosificación de anticuerpos antitransglutaminasa se considera una de las pruebas más específicas para el diagnóstico de la enfermedad.
No obstante, un nuevo estudio publicado en el mes de noviembre sugiere que los niveles de anticuerpos antitransglutaminasa también pueden ser elevados temporalmente en niños no celíacos que padezcan alguna enfermedad infecciosa.
Los investigadores recogieron muestras de sangre de 222 niños con diversas enfermedades infecciosas y las examinaron en busca de anticuerpos antitransglutaminasa y antiendomisio, otro marcador para el diagnóstico de la celiaquía. En el caso de los niños que dieron positivo en uno o en los dos exámenes, se analizó además la presencia de marcadores genéticos de la enfermedad (moléculas HLA DQ2 y DQ8, las cuales se cree que son necesarias para el desarrollo de la celiaquía), así como de anticuerpos para las siguientes enfermedades infecciosas: virus Epstein-Barr, rotavirus, adenovirus, echovirus y coxsackievirus. Los investigadores también estudiaron los resultados de las pruebas de detección de anticuerpos antitransglutaminasa realizadas en 1276 niños sanos (sin procesos infecciosos).
De los 222 niños infectados, nueve (el 4%) obtuvieron resultados positivos en anticuerpos antitransglutaminasa. De entre estos, solamente uno dio positivo en los marcadores genéticos de celiaquía (para este niño el diagnóstico de la enfermedad se confirmó a través de la biopsia del intestino y pasó entonces a seguir una dieta exenta de gluten). En los otros ocho niños, los niveles de anticuerpos antitransglutaminasa y antivirales volvieron a la normalidad un año después, a pesar de haber realizado una dieta con gluten. La prevalencia de los niveles elevados de antitransglutaminasa entre los niños infectados también fue significativamente mayor que la prevalencia de estos anticuerpos en los niños sanos (ocho positivos de 222 niños infectados en contraposición a once positivos de 1276 niños sanos).
La investigación también reveló que los anticuerpos antitransglutaminasa producidos por la presencia de infecciones en niños no celíacos tienen las mismas propiedades biológicas que los antitransglutaminasa producidos en celíacos, es decir, tienen el mismo potencial para dañar los tejidos intestinales (obsérvese que por tanto las infecciones crónicas pueden ir acompañadas no sólo de niveles más altos de anticuerpos, sino también de daños en la mucosa intestinal).
Los investigadores concluyen el estudio sugiriendo que el aumento de los niveles de anticuerpos antitransglutaminasa no ocurre exclusivamente por la presencia de la celiaquía, sino que puede representar un fenómeno inmunológico desencadenado por infecciones virales, una observación que los profesionales de la salud deben tener en cuenta a la hora de determinar y diagnosticar la presencia –o ausencia– de la enfermedad celíaca.
Fuente:
Ferrara F, Quaglia S, Caputo I, Esposito C, Lepretti M, Pastore S, Giorgi R, Martelossi S, Dal Molin G, Di Toro N, Ventura A, Not T. 2009. Anti-transglutaminase antibodies in non-coeliac children suffering from infectious diseases. Clin Exp Immunol. Nov 12.
¿Vacuna de la gripe para niños con alergia al huevo?
Diciembre 3, 2009 · Deja tu comentário
La alergia al huevo de gallina es común en los niños (se estima que entre un 0,5% y 2,5% de ellos tienen esta alergia) y requiere la eliminación de este alimento en su dieta (y también de la madre, si se trata de niños en periodo de lactancia), la puesta en marcha de medidas de precaución para evitar las reacciones alérgicas graves y la supervisión médica para el estudio del desarrollo de tolerancia a este alimento, una vez que los niños con alergia al huevo puedan tolerar su ingestión con el paso del tiempo.
La alergia se presenta generalmente unos treinta minutos después de la ingestión de alimentos que contienen huevo o derivados, siendo habitual la manifestación cutánea (en la piel), aunque también puedan darse síntomas gastrointestinales. En algunos casos, la alergia al huevo está asociada a la dermatitis atópica.
Vacunación de niños alérgicos al huevo
Varias vacunas, entre ellas la vacuna de la gripe y de la fiebre amarilla, se generan en medios que contienen huevo y, por lo tanto, podrían ser peligrosas para los niños y adultos con esta alergia.
La vacuna de la gripe, en particular, se cultiva en huevos de gallina, por lo que en su composición hay proteínas (como la ovoalbúmina) responsables de reacciones alérgicas. Los riesgos de reacción alérgica a la vacuna aunque sean bajos, existen. Por ejemplo, en una campaña de vacunación en 1976 en Estados Unidos, en cuarenta y ocho millones de dosis de vacunas administradas se dieron once casos de reacciones anafilácticas. Algunos estudios más recientes indican que la vacuna contra la gripe puede ser segura para pacientes con historial de alergia al huevo si esta contiene una baja dosis de proteínas propias de este alimento. Sin embargo, la Academia Americana de Pediatría no recomienda la vacunación contra la gripe para niños con historial de dicha alergia, sobre todo si esta es grave. La inmunización se recomienda solo en casos de niños con un historial de reacciones leves al huevo, pero debe administrarse bajo supervisión médica para el seguimiento y detección de posibles reacciones.
En aquellos casos en los que se opte por la vacuna de la gripe en personas con alergia a la proteína de huevo de gallina, la Escuela Americana de Alergia, Asma e Inmunología aconseja que previamente se realice una prueba cutánea de alergia a la propia vacuna. En caso de que el resultado sea positivo y el médico crea que el riesgo de no ser vacunado sea mayor que el riesgo de las reacciones graves (por ejemplo, en casos en los que el paciente pertenece a un grupo de riesgo por complicaciones de la gripe) se recomienda que la vacuna se administre en un entorno donde los procedimientos para el tratamiento de la alergia (como la inyección de adrenalina) estén disponibles por si se da una reacción más grave.
Fuente:
Tey, Dean; Heine, Ralf G. 2009. Egg allergy in childhood: an update. Current Opinion in Allergy and Clinical Immunology, 9(3): 244-250
Perros adiestrados para ayudar a niños con alergias alimentarias
Diciembre 3, 2009 · Deja tu comentário
Las alergias alimentarias graves afectan a miles de personas en todo el mundo y en muchas ocasiones pueden llegar a ser fatales. Para muchas personas un breve contacto (incluso sin llegar a la ingestión) o la inhalación del alérgeno pueden desencadenar un choque anafiláctico. En el caso de los niños con alergias graves, actividades como ir a la escuela, jugar en el parque, jugar al fútbol o pasear por un centro comercial pueden ser extremadamente peligrosas, por lo que su vida social y su libertad se ven restringidas significativamente.
Una innovadora iniciativa está ayudando a los niños con este tipo de alergias a tener una vida más normal. Esta consiste en utilizar perros adiestrados especialmente para detectar el alérgeno peligroso para el niño, una idea (llevada a cabo por la Asociación Angel Service Dogs) que está ganando proyección y que ya ha ayudado a varios niños en los Estados Unidos.
Dado que el olfato de un perro está mucho más desarrollado y es más preciso que el de los seres humanos, este animal puede detectar el alimento peligroso (como cacahuete, frutos secos y otros alérgenos) en cualquier estado: crudo, cocido, en manteca, en polvo, etc. El perro se adiestra para que acompañe al niño en todas sus actividades (escuela, parques, reuniones, etc.), detecte el alérgeno, avise al niño y lo mantenga lejos del peligro.
Dicha iniciativa surgió de la propia necesidad de la fundadora de la Asociación Angel Service Dogs, puesto que su hija es extremadamente alérgica al cacahuete. Esta asociación trabaja con varias razas de perros, entre las cuales se incluyen el perro de agua portugués, el labrador o el golden retriever. Los perros se seleccionan en función de las necesidades del niño y luego pasan por un adiestramiento intenso para que sean buenos olfateadores y animales de compañía.
Mas informaciones:
Angel Service Dogs: http://www.angelservicedogs.com
Alergia a la leche de vaca en los niños
Octubre 8, 2009 · Deja tu comentário
La proteína de la leche de vaca es una de las causas mas comunes de reacciones alérgicas en los niños en los primeros años de vida, con diversas manifestaciones como dificultades respiratorias, vomito, síntomas dermatológicos y en el sistema gastrointestinal. Puede afectar a cerca de 2-3% de los niños en su primer año de vida, manifestándose generalmente antes del primer mes de vida, normalmente 1 semana después de la introducción de formulas a base de leche de vaca.En general, la alergia a la leche de vaca abarca una variada gama de síntomas que van desde aquellos relativamente inofensivos, hasta manifestaciones de gravedad. En la mayoría de los casos uno o dos síntomas esta presente con cerca de 50-60% de los niños presentando síntomas cutáneos (en la piel), 50-60% de los niños presentando síntomas gastrointestinales, y aproximadamente 20 a 30% de los niños manifestando algún tipo de síntoma respiratorio. Algunos de los síntomas comunes incluyen la dermatitis atópica, cólicos, reflujo, como también problemas gastrointestinales crónicos y agudos.
Resumimos abajo algunos factores que son generalmente usados para el diagnostico de la alergia a la leche de vaca (recuerde que el diagnostico solo puede ser realizado por un medico calificado, a través de análisis de síntomas, exámenes y de la respuesta al tratamiento):
- Asociación de los síntomas a la ingestión de leche
- Síntomas que afectan mas de un órgano (como la piel, sistema gastrointestinal y respiratorio)
- Histórico de atopia en la familia;
- Exclusión de la posibilidad de intolerancia a la lactosa, generalmente presente en niños de mas edad y donde el principal síntoma es fuerte diarrea después de la ingestión de leche de vaca;
- Resultados positivos para pruebas de alérgia o indicadores de inflamación (por ejemplo exámenes cutáneos, exámenes de sangre o detección de eosinofilia en el cuenteo sanguíneo)
- Tratamiento para otras causas que no resultan en el desaparecimiento de los síntomas.
Una de las llaves para el tratamiento bien sucedido es el diagnostico preciso por el medico, seguido de la eliminación completa de la leche de vaca de la dieta del niño y de la madre caso todavía este amamantando. Como substituto de la leche, las formulas de hidrolizados proteicos son ampliamente usadas, aunque cerca del 10% de los niños con alergia a la proteína de la leche de vaca sean intolerantes a estas formulas y necesitan de formulas de aminoácidos. Otras formulas a base de soja, arroz u otros leches de mamíferos no son recomendadas por la posibilidad de reacciones cruzadas (o sea, reacciones alérgicas desencadenadas por la semejanza entre los componentes de estas formulas y a las proteínas a las cuales el niño es alérgico), además del hecho de que pueden no alcanzar a suplir todas las necesidad nutricionales del niño.
Es importante que la dieta y tratamiento sean constantemente monitoreados por el medico, para que no haya problemas de deficiencia nutricional, como por ejemplo de calcio (que puede causar problemas en el crecimiento). Un diagnostico correcto, aliado al acompañamiento medico y a la educación de la familia en relación al tratamiento de los síntomas y posibles reacciones, además de la mantención de una dieta nutricionalmente completa son necesarios para la eliminación de los riesgos que la alergia trae y el desarrollo saludable del niño.
Del lado positivo, se conoce que la alergia a la leche de vaca normalmente desaparece en los primeros años de vida, con 60-75% de los pacientes volviéndose tolerantes a la proteína con la edad de 2 años y 84-87% a los 3 años de edad. Además de esto, el estudio de las estrategias para prevenir el desarrollo de la alergia a la leche de vaca, han recibido bastante interés. Según la Academia Americana de Pediatría y la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica, hay evidencias de que el amamantamiento materno exclusivo, o la utilización extensa de formulas de hidrolizados proteicos, juntamente con la eliminación de alimentos sólidos que contienen productos lácteos en los primeros cuatro a seis meses de vida pueden reducir la incidencia de la alergia en niños con alto riesgo de desarrollarlas (por ejemplo parientes en primer grado con diagnostico medico de enfermedad atópica).
Fuentes:
John R Apps, JR & Beattie, RM. 2009. Cow’s milk allergy in children. BMJ 2009 339: b2275.
Host A. Frequency of cow’’s Milk allergy in childhood. Ann Allergy Asthma Immunolol 2002;89:33-37
Nuevas posibilidades de examen para el diagnostico de la enfermedad celíaca
Octubre 8, 2009 · Deja tu comentário
Actualmente, la realización de biopsia del intestino delgado es necesaria para la confirmación del diagnostico de la enfermedad celíaca. En casos en que los exámenes de sangre son positivos (o sea, hay positividad para anticuerpos séricos como antiendomisio y antitransglutaminas), los pacientes son encaminados para realización de biopsia, que confirma el diagnostico en caso que haya detección de inflamación (observada a través de niveles aumentados de linfocitos intraepiteliales de la mucosa intestinal) y lesiones en la mucosa del intestino, las cuales ocasionan una disminución de la superficie y capacidad de absorción de nutrientes (en términos técnicos, estas serian detectadas a través de la presencia de atrofias vellositarías e hiperplasia críptica de la mucosa).
Sin embargo, la presencia de estas lesiones no es especifica para la enfermad celiaca, o sea, ellas también pueden estar presentes en los casos de otras complicaciones gastrointestinales, como por ejemplo en el caso de giardiasis y gastroenteritis. El diagnostico preciso es todavía mas difícil en aquellos casos en que la atrofia de las vellosidades intestinales ocurre de forma dispersa, siendo evidente apenas en algunas porciones de la mucosa intestinal. Además de esto, las lesiones inducidas por la presencia de gluten progresan gradualmente, yendo desde una inflamación en la mucosa, hasta casos de atrofia total de las vellosidades, tornando difícil la detección de casos en estado inicial. Finalmente, la cantidad y calidad de material recogido en las biopsias puede también comprometer la interpretación de los resultados.
De esta manera, con el objetivo de facilitar el diagnostico y acompañamiento de la enfermedad celiaca, un grupo de científicos finlandeses acaba de publicar un nuevo estudio en el que testean la eficacia de un nuevo indicador de la enfermedad, utilizando para tal fin de datos provenientes de mas de 500 personas (entre no celiacos, celiacos no tratados, celiaco tratados por un corto plazo y celiacos en tratamiento por un largo periodo)
Como explicado por el Dr. Maki y su equipo, una de las características de la enfermedad celiaca, es la presencia de depósitos de anticuerpo antitransglutamina 2 (clase IgA) en la propia mucosa intestinal. Según los investigadores, la producción de estos anticuerpos ocurriría en el propio intestino, solamente entonces pasando para la circulación sanguínea (ahí ocurriría la posibilidad de detección de los anticuerpos a través de exámenes de sangre).
De esta forma, los investigadores examinaron la sensibilidad de estos depósitos intestinales como marcadores de la enfermedad en un gran número de pacientes celiacos no tratados, investigando también si los niveles de estos depósitos disminuirían después de la adopción de una dieta sin gluten.
Los resultados mostraron la presencia de estos depósitos en todos los celíacos no tratados, siendo en el 90% de estos casos de intensidad moderada o alta. Ya en el grupo de no celiacos, los depósitos fueron encontrados apenas en el 18% de los individuos, en todos estos con niveles muy bajos. En el caso de los celiacos tratados (o sea, adeptos de la dieta sin gluten) la intensidad de los depósitos disminuye si es comparada a la de los celiacos no tratados, pero todavía estaba presente en el 56% de los portadores siguiendo la dieta a largo plazo (según los autores, después de la adopción de la dieta sin gluten, ocurriría primero la normalización de los anticuerpos sanguíneos, seguida de la recuperación de las vellosidades intestinales, para entonces seguir la disminución de los indicadores de inflamación intestinal y solamente entonces haber disminución de la intensidad de los depósitos de anticuerpos en la mucosa intestinal).
Con estos resultados, los investigadores concluyen que los depósitos de anticuerpos antitransglutamina 2 en la mucosa intestinal constituyen indicadores bastante precisos de la presencia de enfermedad celiaca, siendo más sensibles que otros marcadores sanguíneos y de inflamación. Aunque estudios anteriores ya habían indicado esta posibilidad, este es el primer estudio del genero a probar el uso de estos marcadores en un gran numero de personas. Los investigadores alertan para el hecho de que aunque el método sea simple y rápido, el mismo requiere el congelamiento del material recogido en las biopsias, lo que puede limitar su uso. Igualmente, enfatizan que en aquellos centros en los cuales es posible realizarlo, esta puede ser una herramienta adicional bastante útil para determinar la presencia de la enfermedad celiaca, principalmente en aquellos casos en que el diagnostico es difícil o incierto.
Fuente:
Koskinen, Outi MD; Collin, Pekka MD; Lindfors, Katri PhD; Laurila, Kaija MSc; Mäki, Markku MD; Kaukinen, Katri MD 2009. Usefulness of Small-bowel Mucosal Transglutaminase-2 Specific Autoantibody Deposits in the Diagnosis and Follow-up of Celiac Disease. Journal of Clinical Gastroenterology [epub ahead of print].
Pérdida ósea en los niños celíacos
Septiembre 3, 2009 · 2 Comentários
En función de la exposición (intencional o no) al gluten, los niños celíacos en fase de crecimiento pueden sufrir de mala absorción de nutrientes, perjudicando su salud ósea.
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Recientemente, un nuevo estudio publicado por investigadores canadienses (Universidad de Alberta y de Salud Pública de Alberta) en la revista científica Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition muestra que la pérdida de densidad ósea en los niños celíacos no depende de la presencia de síntomas de la enfermedad en el momento del diagnóstico (o sea, la pérdida ósea no es diferente entre los niños celíacos con síntomas y los niños celíacos sin síntomas). Además, los investigadores muestran que cuanto mayor es la edad del niño en el momento en el cual se diagnostica como celíaco, mayor es la probabilidad de que ya exista pérdida ósea.
Los investigadores estudiaron a 74 niños de entre 3 y 16 años de edad y analizaron la densidad mineral ósea de la espina dorsal para determinar la presencia y el grado de pérdida de densidad mineral. Se observó una disminución equivalente en la densidad ósea en los niños celíacos con o sin síntomas. No obstante, la densidad ósea se correlacionó inversamente con la edad en la cual se diagnosticó al niño (o sea, cuánto más tiempo llevó el diagnóstico y, en consecuencia, el inicio de la dieta sin gluten, mayor fue la pérdida de densidad ósea).
Los investigadores concluyen el estudio con la sugerencia de que la demora en el diagnóstico de la enfermedad celíaca en los niños puede aumentar el riego de osteoporosis cuando sean adultos y que, aún en la ausencia de síntomas de la enfermedad, es importante analizar la densidad ósea de los niños celíacos para prevenir complicaciones a largo plazo.
Fuente: Prevalence of Metabolic Bone Disease in Children With Celiac Disease Is Independent of Symptoms at Diagnosis. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition. Turner, Justine; Pellerin, Genevieve; Mager, Diana. 2009 Jul 28.
Alergia a los frutos del mar
Septiembre 3, 2009 · Deja tu comentário
Los llamados ‘frutos del mar’ (camarón, langosta, jaiba, calamar, cangrejo, marisco entre otros) y los pescados desempeñan un rol importante en la salud y la nutrición de los seres humanos. El crecimiento internacional de los productos marinos refleja la popularidad y alta frecuencia de su consumo en varios países. Lamentablemente, su mayor producción y consumo llevaron también al aumento de la frecuencia de problemas de salud – fundamentalmente alergias – entre los consumidores.
En las comunidades y poblaciones en las cuales se estudió la alergia, se observa que el predominio de la alergia a los productos marinos acostumbra a ser mayor cuanto mayor es su consumo por la población en cuestión. Se considera generalmente que los crustáceos (por ejemplo camarón, langosta, jaiba y cangrejo) y los pescados se encuentran entre los cuatro grupos alimentarios que provocan más reacciones anafilácticas graves. De hecho, en un estudio en el cual se analizaron las internaciones por reacciones alimentarias en salas de emergencia de hospitales norteamericanos, los crustáceos fueron el grupo más frecuentemente responsable por la reacción en las personas mayores a 6 años.Algunos estudios indican que la alergia a los pescados y frutos del mar estaría presente en el 1,3% a 1,9% de la población. Y la alergia a los pescados y crustáceos es común no sólo en occidente, sino también en países asiáticos, en los cuales es frecuente y significativa tanto entre los adultos como en los niños. En general, la alergia a los frutos del mar tiende a persistir por toda la vida.
Características clínicas
El patrón de síntomas alérgicos después de la ingesta de frutos del mar es similar a la que ocurre en las reacciones alérgicas a otros alimentos: la mayoría de las reacciones se produce inmediatamente y normalmente se comunican en un período de hasta 2 horas. Particularmente luego de la ingesta de crustáceos los síntomas pueden producirse después de minutos, e incluyen picazón, hinchazón de los labios, boca y faringe. En el caso del camarón, la reacción alérgica puede desencadenarse después de realizar actividades físicas.
Reacciones cruzadas con otras fuentes de alérgenos
Las personas alérgicas al pescado y los crustáceos frecuentemente también afirman ser alérgicas a los ácaros y a los insectos. Se cree que estas ‘reacciones cruzadas’ (como se las conoce) se producen en función de la semejanza de una proteína presente en todos estos grupos, las llamadas tropomiosinas. Es decir que aunque una persona que nunca consumió frutos del mar podría tornarse alérgica a estos a través del contacto con otras fuentes de tropomiosina, como por ejemplo ácaros y algunos insectos (como las cucarachas) que poseen la tropomiosina semejante a la presente en los frutos marinos.
Tratamiento
Aunque las nuevas tecnologías y los descubrimientos puedan cambiar este escenario en un futuro no tan distante, en general el tratamiento de las alergias alimentarias, incluyendo las alergias a los alimentos marinos, se basa en la exclusión del alimento de la dieta. De hecho, la necesidad de indicar la presencia de componentes e ingredientes derivados de alimentos marinos ya es obligatoria en algunos países como Estados Unidos, Japón y Europa.
No obstante, cabe destacar que las reglamentaciones en relación con los rótulos todavía son limitadas en cierta forma. Primero, aunque ya existan pruebas para la detección de la tropomiosina de crustáceos (la proteína responsable de la reacción alérgica), todavía es posible que los consumidores tengan reacciones cruzadas en función de la presencia de la tropomiosina de otros insectos y ácaros en los productos (muy semejante a la tropomiosina de los crustáceos), la cual no sería detectada por dichas pruebas. Además, puede haber contaminación de los productos a través del uso de los propios equipamientos en las líneas de producción que reciben otros ingredientes, los cuales contienen los alérgenos. Sin embargo, se espera que con el desarrollo de las pruebas más específicas y sensibles, será posible detectar la presencia de los alérgenos de forma más segura.
Es importante recordarle a los que sospechan tener una alergia a los frutos del mar u otro alimento que se les recomienda siempre buscar un profesional de la salud especialista que podrá hacer los exámenes para determinar la presencia (o ausencia) y la naturaleza de la alergia, así como también recomendar el tratamiento adecuado.
Fuente: Lopata AL, Lehrer SB. New insights into seafood allergy. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2009 9(3):270-7
Niveles de colesterol en celíacos y los efectos de la dieta sin gluten
Septiembre 3, 2009 · 1 Comentário
Ya es establecida la observación de que los celíacos no tratados o no diagnosticados (o sea, que no siguen la dieta sin gluten) tienden a presentar niveles de colesterol más bajos que la población no celíaca. Dada la frecuente asociación entre los niveles de colesterol elevados y las variadas complicaciones vasculares, sería de esperarse un riesgo de mortalidad menor por complicaciones vasculares en la población celíaca.
A partir de la observación de que el riesgo de complicaciones vasculares no es distincto entre los celíacos y la población en general, un grupo de científicos del Reino Unido investigó recientemente la posibilidad de que con la adopción del tratamiento (dieta sin gluten) el nivel de colesterol de los celíacos aumentaría y sería similar al nivel de colesterol medio de la población en general.
Para esto, los investigadores estudiaron a 100 adultos celíacos con diagnóstico reciente (edad promedio de 51 años). Midieron el nivel de colesterol de cada celíaco en el momento del diagnóstico (o sea, antes de iniciar la dieta), y nuevamente después de 12 meses de seguir la dieta sin gluten. Los resultados muestran que, en el momento del diagnóstico, los celíacos de hecho tenían niveles de colesterol sanguíneos más bajos que los observados en la población en general: en promedio el 21% más bajo en hombres celíacos y 9% más bajos en mujeres celíacas. Sin embargo, la adopción de la dieta durante un año no alteró este cuadro, o sea, tanto los celíacos como las celíacas que siguieron la dieta siguieron exhibiendo niveles más bajos de colesterol total. Además, los investigadores constataron un aumento pequeño, pero significativo, en el nivel medio de colesterol tipo HDL (o sea, el llamado ‘colesterol bueno’).
Los autores concluyen el estudio con la sugerencia de que la adopción del tratamiento (dieta sin gluten) no solo no perjudica la dosificación de colesterol en los celíacos, sino que mejora su perfil clínico en este aspecto.
Fuente: Lewis NR, Sanders DS, Logan RF, Fleming KM, Hubbard RB, West J . Cholesterol profile in people with newly diagnosed coeliac disease: a comparison with the general population and changes following treatment. Br J Nutr. 2009, 102(4):509-13.
Leche: la primera causa de alergia alimentaria en niños
Julio 21, 2009 · 1 Comentário
Fuentes: Europa Press, MADRID / ADN.es
La leche es la primera causa de alergia alimentaria en niños menores de cinco años, aunque sólo el 15 por ciento siguen siéndolo al cumplir los 6 años, según el alergólogo Pedro Ojeda, secretario de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). “La alergia a la leche, aunque es la primera alergia alimentaria en aparecer en los niños, suele superarse espontáneamente en los primeros años de vida. Sólo el 15 por ciento de los niños alérgicos a la leche lo siguen siendo después de los 6 años“, apuntó el experto.
Según el informe Alergológica 2005, la alergia a los alimentos en España afecta a entre un 2 y un 6 por ciento de la población. Es la quinta enfermedad en orden de frecuencia de las diagnosticadas por los alergólogos en nuestro país, después de la rinoconjuntivitis, el asma, la hipersensibilidad a los medicamentos y la urticaria.
En el caso de la alergia a alimentos, en el conjunto de la población la leche de vaca es también la quinta causa de consulta de alergia por este tipo de reacciones con una frecuencia del 13,8 por ciento, por detrás de frutas (33%), frutos secos (26%), marisco (22%) y huevo (16%).
“La mayor parte de este tipo de alergias suele afectar fundamentalmente a la población infantil, especialmente los lactantes (0-12 meses) y primera infancia. En niños mayores de cinco años, las causas más frecuentes son por el contrario, frutas frescas, frutos secos, pescado y marisco”, puntualizó el doctor Ojeda.
EVITAR LOS BATIDOS Y HELADOS
Las proteínas de leche de vaca se encuentran en lácteos y derivados, pero también están presentes en otros productos manufacturados como pan, fiambres, embutidos, pescados congelados, golosinas, conservas, cosméticos y medicamentos.
“Un alérgico a la leche debe evitar de forma estricta los alimentos que contengan o puedan contener las proteínas lácteas. Por supuesto, los helados y batidos contienen prácticamente todos proteínas lácteas por lo que los alérgicos a la leche los deben evitar”, indicó.
“Además los pacientes muy sensibilizados deben tener un cuidado especial con los fotoprotectores o leches hidratantes, puesto que algunas pueden contener suero lácteo. Por ello, la SEAIC recomienda en cualquier caso leer detenidamente su composición”, añadió.
En su mayoría, los síntomas se presentan al iniciar la lactancia artificial, generalmente después de un período prolongado de lactancia materna. Las molestias suelen aparecer a los pocos minutos de la ingesta. Por orden de frecuencia, lo más común son los síntomas cutáneos, seguidos de digestivos y respiratorios.
“Generalmente, los síntomas pueden iniciarse tras la primera toma de lactancia artificial o tras un corto periodo de lactancia mixta. Este intervalo hace que la edad de aparición esté en relación con la edad de comienzo de la lactancia artificial, con un máximo de incidencia entre los 4 y 5 meses de edad. Por este motivo, es excepcional el inicio de esta patología alérgica después de los dos años de edad”, comentó el doctor.
SÍNTOMAS CUTÁNEOS EN EL 30% DE CASOS
Más del 75 por ciento de los niños presenta más de un síntoma. Las manifestaciones dermatológicas agudas –como eritema, urticaria y angiodema– constituyen el cuadro más frecuente. Vómitos y diarrea se asocian en el 30 por ciento de los casos a los síntomas cutáneos.
Con poca frecuencia y siempre de forma aguda, la parte respiratoria se inicia con edema de glotis, dificultad respiratoria y disfonía. En este sentido, “las pistas sobre las que unos padres deben estar advertidos para sospechar una alergia a la leche es la aparición de ronchas (rojeces y habones) alrededor de la boca, o el resto del cuerpo, con la toma del biberón (o en niños más mayores con otros lácteos), generalmente en los primeros minutos de la toma”.
“La aparición de otros síntomas, como vómitos o diarrea, dificultad para respirar o decaimiento claro en relación con la toma pueden ser manifestaciones de una reacción más grave. A veces, el rechazo sistemático del biberón puede ser una señal de alarma”, apuntó.
TRES PASOS PARA EL DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se realiza en tres pasos: la historia clínica y exploración física; la demostración de sensibilización mediada por IgE mediante pruebas cutáneas en el brazo, y un análisis de sangre.
Según el doctor Ojeda “las pruebas pueden hacerse desde cualquier edad, incluso en lactantes de un mes de vida, no hay por qué esperar”. “Cuanto antes se diagnostique, antes podremos aplicar el tratamiento adecuado”, aseveró.
Si se estima que el paciente tiene una probabilidad baja de ser alérgico o que puede estar en una fase de tolerancia se propone realizar las pruebas de provocación administrando el alimento de forma controlada en el medio hospitalario.
“En estos últimos años, se ha avanzado notablemente en los tratamientos de desensibilización o de inducción de tolerancia a la leche de vaca. Hay diversos servicios de alergia en hospitales españoles de la sanidad pública y unos pocos centros privados donde se están llevando a cabo estos tratamientos, siendo muy efectivos, con unas tasas de éxito –conseguir que un niño alérgico a la leche tome leche– superiores al 80 por ciento”, concluyó.
Fuentes: Fuentes: Europa Press, MADRID / ADN.es
Migrañas en Niños Celíacos
Julio 21, 2009 · 6 Comentários
Niños celíacos no tratados con la dieta sin gluten pueden tener migrañas frecuentes
Un estudio recién publicado por investigadores italianos de las Universidades de Catania, Bari y Foggia demuestra que niños celíacos aún no tratados con la dieta sin gluten suelen tener dolores de cabeza con una frecuencia significativamente superior que niños no celíacos. Pero la buena noticia es que estos dolores suelen desaparecer en la mayoría de los niños (casi 80%) tras la adopción de la dieta sin gluten.
Para conducir el estudio, los investigadores analizaron 354 niños celíacos, y 200 niños sin la enfermedad celíaca (grupo ‘control’). El equipo de investigadores hallo que de los niños celíacos, 88 (25%) se quejaban frecuentemente de dolor de cabeza, comparado con solamente 16 niños (8%) del grupo control. De los 88 niños celíacos afectados por el dolor, 68 mejoraron (o el dolor cedió totalmente) tras la eliminación total del gluten de la dieta.
Fuente: Lionetti et al. 2009. Headache in Pediatric Patients With Celiac Disease and Its Prevalence as a Diagnostic Clue. J Pediatr Gastroenterol Nutr. Jun 16.






