¿Vacuna de la gripe para niños con alergia al huevo?
Diciembre 3, 2009 · Deja tu comentário
La alergia al huevo de gallina es común en los niños (se estima que entre un 0,5% y 2,5% de ellos tienen esta alergia) y requiere la eliminación de este alimento en su dieta (y también de la madre, si se trata de niños en periodo de lactancia), la puesta en marcha de medidas de precaución para evitar las reacciones alérgicas graves y la supervisión médica para el estudio del desarrollo de tolerancia a este alimento, una vez que los niños con alergia al huevo puedan tolerar su ingestión con el paso del tiempo.
La alergia se presenta generalmente unos treinta minutos después de la ingestión de alimentos que contienen huevo o derivados, siendo habitual la manifestación cutánea (en la piel), aunque también puedan darse síntomas gastrointestinales. En algunos casos, la alergia al huevo está asociada a la dermatitis atópica.
Vacunación de niños alérgicos al huevo
Varias vacunas, entre ellas la vacuna de la gripe y de la fiebre amarilla, se generan en medios que contienen huevo y, por lo tanto, podrían ser peligrosas para los niños y adultos con esta alergia.
La vacuna de la gripe, en particular, se cultiva en huevos de gallina, por lo que en su composición hay proteínas (como la ovoalbúmina) responsables de reacciones alérgicas. Los riesgos de reacción alérgica a la vacuna aunque sean bajos, existen. Por ejemplo, en una campaña de vacunación en 1976 en Estados Unidos, en cuarenta y ocho millones de dosis de vacunas administradas se dieron once casos de reacciones anafilácticas. Algunos estudios más recientes indican que la vacuna contra la gripe puede ser segura para pacientes con historial de alergia al huevo si esta contiene una baja dosis de proteínas propias de este alimento. Sin embargo, la Academia Americana de Pediatría no recomienda la vacunación contra la gripe para niños con historial de dicha alergia, sobre todo si esta es grave. La inmunización se recomienda solo en casos de niños con un historial de reacciones leves al huevo, pero debe administrarse bajo supervisión médica para el seguimiento y detección de posibles reacciones.
En aquellos casos en los que se opte por la vacuna de la gripe en personas con alergia a la proteína de huevo de gallina, la Escuela Americana de Alergia, Asma e Inmunología aconseja que previamente se realice una prueba cutánea de alergia a la propia vacuna. En caso de que el resultado sea positivo y el médico crea que el riesgo de no ser vacunado sea mayor que el riesgo de las reacciones graves (por ejemplo, en casos en los que el paciente pertenece a un grupo de riesgo por complicaciones de la gripe) se recomienda que la vacuna se administre en un entorno donde los procedimientos para el tratamiento de la alergia (como la inyección de adrenalina) estén disponibles por si se da una reacción más grave.
Fuente:
Tey, Dean; Heine, Ralf G. 2009. Egg allergy in childhood: an update. Current Opinion in Allergy and Clinical Immunology, 9(3): 244-250
Perros adiestrados para ayudar a niños con alergias alimentarias
Diciembre 3, 2009 · Deja tu comentário
Las alergias alimentarias graves afectan a miles de personas en todo el mundo y en muchas ocasiones pueden llegar a ser fatales. Para muchas personas un breve contacto (incluso sin llegar a la ingestión) o la inhalación del alérgeno pueden desencadenar un choque anafiláctico. En el caso de los niños con alergias graves, actividades como ir a la escuela, jugar en el parque, jugar al fútbol o pasear por un centro comercial pueden ser extremadamente peligrosas, por lo que su vida social y su libertad se ven restringidas significativamente.
Una innovadora iniciativa está ayudando a los niños con este tipo de alergias a tener una vida más normal. Esta consiste en utilizar perros adiestrados especialmente para detectar el alérgeno peligroso para el niño, una idea (llevada a cabo por la Asociación Angel Service Dogs) que está ganando proyección y que ya ha ayudado a varios niños en los Estados Unidos.
Dado que el olfato de un perro está mucho más desarrollado y es más preciso que el de los seres humanos, este animal puede detectar el alimento peligroso (como cacahuete, frutos secos y otros alérgenos) en cualquier estado: crudo, cocido, en manteca, en polvo, etc. El perro se adiestra para que acompañe al niño en todas sus actividades (escuela, parques, reuniones, etc.), detecte el alérgeno, avise al niño y lo mantenga lejos del peligro.
Dicha iniciativa surgió de la propia necesidad de la fundadora de la Asociación Angel Service Dogs, puesto que su hija es extremadamente alérgica al cacahuete. Esta asociación trabaja con varias razas de perros, entre las cuales se incluyen el perro de agua portugués, el labrador o el golden retriever. Los perros se seleccionan en función de las necesidades del niño y luego pasan por un adiestramiento intenso para que sean buenos olfateadores y animales de compañía.
Mas informaciones:
Angel Service Dogs: http://www.angelservicedogs.com
Alergia a la leche de vaca en los niños
Octubre 8, 2009 · Deja tu comentário
La proteína de la leche de vaca es una de las causas mas comunes de reacciones alérgicas en los niños en los primeros años de vida, con diversas manifestaciones como dificultades respiratorias, vomito, síntomas dermatológicos y en el sistema gastrointestinal. Puede afectar a cerca de 2-3% de los niños en su primer año de vida, manifestándose generalmente antes del primer mes de vida, normalmente 1 semana después de la introducción de formulas a base de leche de vaca.En general, la alergia a la leche de vaca abarca una variada gama de síntomas que van desde aquellos relativamente inofensivos, hasta manifestaciones de gravedad. En la mayoría de los casos uno o dos síntomas esta presente con cerca de 50-60% de los niños presentando síntomas cutáneos (en la piel), 50-60% de los niños presentando síntomas gastrointestinales, y aproximadamente 20 a 30% de los niños manifestando algún tipo de síntoma respiratorio. Algunos de los síntomas comunes incluyen la dermatitis atópica, cólicos, reflujo, como también problemas gastrointestinales crónicos y agudos.
Resumimos abajo algunos factores que son generalmente usados para el diagnostico de la alergia a la leche de vaca (recuerde que el diagnostico solo puede ser realizado por un medico calificado, a través de análisis de síntomas, exámenes y de la respuesta al tratamiento):
- Asociación de los síntomas a la ingestión de leche
- Síntomas que afectan mas de un órgano (como la piel, sistema gastrointestinal y respiratorio)
- Histórico de atopia en la familia;
- Exclusión de la posibilidad de intolerancia a la lactosa, generalmente presente en niños de mas edad y donde el principal síntoma es fuerte diarrea después de la ingestión de leche de vaca;
- Resultados positivos para pruebas de alérgia o indicadores de inflamación (por ejemplo exámenes cutáneos, exámenes de sangre o detección de eosinofilia en el cuenteo sanguíneo)
- Tratamiento para otras causas que no resultan en el desaparecimiento de los síntomas.
Una de las llaves para el tratamiento bien sucedido es el diagnostico preciso por el medico, seguido de la eliminación completa de la leche de vaca de la dieta del niño y de la madre caso todavía este amamantando. Como substituto de la leche, las formulas de hidrolizados proteicos son ampliamente usadas, aunque cerca del 10% de los niños con alergia a la proteína de la leche de vaca sean intolerantes a estas formulas y necesitan de formulas de aminoácidos. Otras formulas a base de soja, arroz u otros leches de mamíferos no son recomendadas por la posibilidad de reacciones cruzadas (o sea, reacciones alérgicas desencadenadas por la semejanza entre los componentes de estas formulas y a las proteínas a las cuales el niño es alérgico), además del hecho de que pueden no alcanzar a suplir todas las necesidad nutricionales del niño.
Es importante que la dieta y tratamiento sean constantemente monitoreados por el medico, para que no haya problemas de deficiencia nutricional, como por ejemplo de calcio (que puede causar problemas en el crecimiento). Un diagnostico correcto, aliado al acompañamiento medico y a la educación de la familia en relación al tratamiento de los síntomas y posibles reacciones, además de la mantención de una dieta nutricionalmente completa son necesarios para la eliminación de los riesgos que la alergia trae y el desarrollo saludable del niño.
Del lado positivo, se conoce que la alergia a la leche de vaca normalmente desaparece en los primeros años de vida, con 60-75% de los pacientes volviéndose tolerantes a la proteína con la edad de 2 años y 84-87% a los 3 años de edad. Además de esto, el estudio de las estrategias para prevenir el desarrollo de la alergia a la leche de vaca, han recibido bastante interés. Según la Academia Americana de Pediatría y la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica, hay evidencias de que el amamantamiento materno exclusivo, o la utilización extensa de formulas de hidrolizados proteicos, juntamente con la eliminación de alimentos sólidos que contienen productos lácteos en los primeros cuatro a seis meses de vida pueden reducir la incidencia de la alergia en niños con alto riesgo de desarrollarlas (por ejemplo parientes en primer grado con diagnostico medico de enfermedad atópica).
Fuentes:
John R Apps, JR & Beattie, RM. 2009. Cow’s milk allergy in children. BMJ 2009 339: b2275.
Host A. Frequency of cow’’s Milk allergy in childhood. Ann Allergy Asthma Immunolol 2002;89:33-37
Alergia a los frutos del mar
Septiembre 3, 2009 · Deja tu comentário
Los llamados ‘frutos del mar’ (camarón, langosta, jaiba, calamar, cangrejo, marisco entre otros) y los pescados desempeñan un rol importante en la salud y la nutrición de los seres humanos. El crecimiento internacional de los productos marinos refleja la popularidad y alta frecuencia de su consumo en varios países. Lamentablemente, su mayor producción y consumo llevaron también al aumento de la frecuencia de problemas de salud – fundamentalmente alergias – entre los consumidores.
En las comunidades y poblaciones en las cuales se estudió la alergia, se observa que el predominio de la alergia a los productos marinos acostumbra a ser mayor cuanto mayor es su consumo por la población en cuestión. Se considera generalmente que los crustáceos (por ejemplo camarón, langosta, jaiba y cangrejo) y los pescados se encuentran entre los cuatro grupos alimentarios que provocan más reacciones anafilácticas graves. De hecho, en un estudio en el cual se analizaron las internaciones por reacciones alimentarias en salas de emergencia de hospitales norteamericanos, los crustáceos fueron el grupo más frecuentemente responsable por la reacción en las personas mayores a 6 años.Algunos estudios indican que la alergia a los pescados y frutos del mar estaría presente en el 1,3% a 1,9% de la población. Y la alergia a los pescados y crustáceos es común no sólo en occidente, sino también en países asiáticos, en los cuales es frecuente y significativa tanto entre los adultos como en los niños. En general, la alergia a los frutos del mar tiende a persistir por toda la vida.
Características clínicas
El patrón de síntomas alérgicos después de la ingesta de frutos del mar es similar a la que ocurre en las reacciones alérgicas a otros alimentos: la mayoría de las reacciones se produce inmediatamente y normalmente se comunican en un período de hasta 2 horas. Particularmente luego de la ingesta de crustáceos los síntomas pueden producirse después de minutos, e incluyen picazón, hinchazón de los labios, boca y faringe. En el caso del camarón, la reacción alérgica puede desencadenarse después de realizar actividades físicas.
Reacciones cruzadas con otras fuentes de alérgenos
Las personas alérgicas al pescado y los crustáceos frecuentemente también afirman ser alérgicas a los ácaros y a los insectos. Se cree que estas ‘reacciones cruzadas’ (como se las conoce) se producen en función de la semejanza de una proteína presente en todos estos grupos, las llamadas tropomiosinas. Es decir que aunque una persona que nunca consumió frutos del mar podría tornarse alérgica a estos a través del contacto con otras fuentes de tropomiosina, como por ejemplo ácaros y algunos insectos (como las cucarachas) que poseen la tropomiosina semejante a la presente en los frutos marinos.
Tratamiento
Aunque las nuevas tecnologías y los descubrimientos puedan cambiar este escenario en un futuro no tan distante, en general el tratamiento de las alergias alimentarias, incluyendo las alergias a los alimentos marinos, se basa en la exclusión del alimento de la dieta. De hecho, la necesidad de indicar la presencia de componentes e ingredientes derivados de alimentos marinos ya es obligatoria en algunos países como Estados Unidos, Japón y Europa.
No obstante, cabe destacar que las reglamentaciones en relación con los rótulos todavía son limitadas en cierta forma. Primero, aunque ya existan pruebas para la detección de la tropomiosina de crustáceos (la proteína responsable de la reacción alérgica), todavía es posible que los consumidores tengan reacciones cruzadas en función de la presencia de la tropomiosina de otros insectos y ácaros en los productos (muy semejante a la tropomiosina de los crustáceos), la cual no sería detectada por dichas pruebas. Además, puede haber contaminación de los productos a través del uso de los propios equipamientos en las líneas de producción que reciben otros ingredientes, los cuales contienen los alérgenos. Sin embargo, se espera que con el desarrollo de las pruebas más específicas y sensibles, será posible detectar la presencia de los alérgenos de forma más segura.
Es importante recordarle a los que sospechan tener una alergia a los frutos del mar u otro alimento que se les recomienda siempre buscar un profesional de la salud especialista que podrá hacer los exámenes para determinar la presencia (o ausencia) y la naturaleza de la alergia, así como también recomendar el tratamiento adecuado.
Fuente: Lopata AL, Lehrer SB. New insights into seafood allergy. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2009 9(3):270-7
Leche: la primera causa de alergia alimentaria en niños
Julio 21, 2009 · 1 Comentário
Fuentes: Europa Press, MADRID / ADN.es
La leche es la primera causa de alergia alimentaria en niños menores de cinco años, aunque sólo el 15 por ciento siguen siéndolo al cumplir los 6 años, según el alergólogo Pedro Ojeda, secretario de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). “La alergia a la leche, aunque es la primera alergia alimentaria en aparecer en los niños, suele superarse espontáneamente en los primeros años de vida. Sólo el 15 por ciento de los niños alérgicos a la leche lo siguen siendo después de los 6 años“, apuntó el experto.
Según el informe Alergológica 2005, la alergia a los alimentos en España afecta a entre un 2 y un 6 por ciento de la población. Es la quinta enfermedad en orden de frecuencia de las diagnosticadas por los alergólogos en nuestro país, después de la rinoconjuntivitis, el asma, la hipersensibilidad a los medicamentos y la urticaria.
En el caso de la alergia a alimentos, en el conjunto de la población la leche de vaca es también la quinta causa de consulta de alergia por este tipo de reacciones con una frecuencia del 13,8 por ciento, por detrás de frutas (33%), frutos secos (26%), marisco (22%) y huevo (16%).
“La mayor parte de este tipo de alergias suele afectar fundamentalmente a la población infantil, especialmente los lactantes (0-12 meses) y primera infancia. En niños mayores de cinco años, las causas más frecuentes son por el contrario, frutas frescas, frutos secos, pescado y marisco”, puntualizó el doctor Ojeda.
EVITAR LOS BATIDOS Y HELADOS
Las proteínas de leche de vaca se encuentran en lácteos y derivados, pero también están presentes en otros productos manufacturados como pan, fiambres, embutidos, pescados congelados, golosinas, conservas, cosméticos y medicamentos.
“Un alérgico a la leche debe evitar de forma estricta los alimentos que contengan o puedan contener las proteínas lácteas. Por supuesto, los helados y batidos contienen prácticamente todos proteínas lácteas por lo que los alérgicos a la leche los deben evitar”, indicó.
“Además los pacientes muy sensibilizados deben tener un cuidado especial con los fotoprotectores o leches hidratantes, puesto que algunas pueden contener suero lácteo. Por ello, la SEAIC recomienda en cualquier caso leer detenidamente su composición”, añadió.
En su mayoría, los síntomas se presentan al iniciar la lactancia artificial, generalmente después de un período prolongado de lactancia materna. Las molestias suelen aparecer a los pocos minutos de la ingesta. Por orden de frecuencia, lo más común son los síntomas cutáneos, seguidos de digestivos y respiratorios.
“Generalmente, los síntomas pueden iniciarse tras la primera toma de lactancia artificial o tras un corto periodo de lactancia mixta. Este intervalo hace que la edad de aparición esté en relación con la edad de comienzo de la lactancia artificial, con un máximo de incidencia entre los 4 y 5 meses de edad. Por este motivo, es excepcional el inicio de esta patología alérgica después de los dos años de edad”, comentó el doctor.
SÍNTOMAS CUTÁNEOS EN EL 30% DE CASOS
Más del 75 por ciento de los niños presenta más de un síntoma. Las manifestaciones dermatológicas agudas –como eritema, urticaria y angiodema– constituyen el cuadro más frecuente. Vómitos y diarrea se asocian en el 30 por ciento de los casos a los síntomas cutáneos.
Con poca frecuencia y siempre de forma aguda, la parte respiratoria se inicia con edema de glotis, dificultad respiratoria y disfonía. En este sentido, “las pistas sobre las que unos padres deben estar advertidos para sospechar una alergia a la leche es la aparición de ronchas (rojeces y habones) alrededor de la boca, o el resto del cuerpo, con la toma del biberón (o en niños más mayores con otros lácteos), generalmente en los primeros minutos de la toma”.
“La aparición de otros síntomas, como vómitos o diarrea, dificultad para respirar o decaimiento claro en relación con la toma pueden ser manifestaciones de una reacción más grave. A veces, el rechazo sistemático del biberón puede ser una señal de alarma”, apuntó.
TRES PASOS PARA EL DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se realiza en tres pasos: la historia clínica y exploración física; la demostración de sensibilización mediada por IgE mediante pruebas cutáneas en el brazo, y un análisis de sangre.
Según el doctor Ojeda “las pruebas pueden hacerse desde cualquier edad, incluso en lactantes de un mes de vida, no hay por qué esperar”. “Cuanto antes se diagnostique, antes podremos aplicar el tratamiento adecuado”, aseveró.
Si se estima que el paciente tiene una probabilidad baja de ser alérgico o que puede estar en una fase de tolerancia se propone realizar las pruebas de provocación administrando el alimento de forma controlada en el medio hospitalario.
“En estos últimos años, se ha avanzado notablemente en los tratamientos de desensibilización o de inducción de tolerancia a la leche de vaca. Hay diversos servicios de alergia en hospitales españoles de la sanidad pública y unos pocos centros privados donde se están llevando a cabo estos tratamientos, siendo muy efectivos, con unas tasas de éxito –conseguir que un niño alérgico a la leche tome leche– superiores al 80 por ciento”, concluyó.
Fuentes: Fuentes: Europa Press, MADRID / ADN.es






