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El análisis de sangre para el diagnóstico de la celiaquía puede ser positivo en no celíacos debido a la presencia de infecciones

Diciembre 3, 2009 · 3 Comentários 

Un nuevo estudio realizado por investigadores italianos revela que los anticuerpos antitransglutaminasa –un marcador serológico para el diagnóstico de la enfermedad celíaca– pueden producirse temporalmente en niños con enfermedades infecciosas, independientemente de la ingestión de gluten.

Pruebas Enfermedad CeliacaLa celiaquía o enfermedad celíaca se caracteriza por una intolerancia permanente al gluten (una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno) en personas genéticamente predispuestas a tal enfermedad. Para estas, esta sustancia desencadena una reacción autoinmune e inflamatoria en el intestino que daña sus tejidos y por lo tanto requiere su eliminación permanente de la dieta. El diagnóstico de la celiaquía se basa en una combinación de datos clínicos, histológicos (la biopsia del intestino delgado es esencial para la confirmación del diagnóstico) y serológicos (obtenidos por medio de un análisis de sangre). En la actualidad, de todos los exámenes serológicos, la dosificación de anticuerpos antitransglutaminasa se considera una de las pruebas más específicas para el diagnóstico de la enfermedad.

No obstante, un nuevo estudio publicado en el mes de noviembre sugiere que los niveles de anticuerpos antitransglutaminasa también pueden ser elevados temporalmente en niños no celíacos que padezcan alguna enfermedad infecciosa.

Los investigadores recogieron muestras de sangre de 222 niños con diversas enfermedades infecciosas y las examinaron en busca de anticuerpos antitransglutaminasa y antiendomisio, otro marcador para el diagnóstico de la celiaquía. En el caso de los niños que dieron positivo en uno o en los dos exámenes, se analizó además la presencia de marcadores genéticos de la enfermedad (moléculas HLA DQ2 y DQ8, las cuales se cree que son necesarias para el desarrollo de la celiaquía), así como de anticuerpos para las siguientes enfermedades infecciosas: virus Epstein-Barr, rotavirus, adenovirus, echovirus y coxsackievirus. Los investigadores también estudiaron los resultados de las pruebas de detección de anticuerpos antitransglutaminasa realizadas en 1276 niños sanos (sin procesos infecciosos).

De los 222 niños infectados, nueve (el 4%) obtuvieron resultados positivos en anticuerpos antitransglutaminasa. De entre estos, solamente uno dio positivo en los marcadores genéticos de celiaquía (para este niño el diagnóstico de la enfermedad se confirmó a través de la biopsia del intestino y pasó entonces a seguir una dieta exenta de gluten). En los otros ocho niños, los niveles de anticuerpos antitransglutaminasa y antivirales volvieron a la normalidad un año después, a pesar de haber realizado una dieta con gluten. La prevalencia de los niveles elevados de antitransglutaminasa entre los niños infectados también fue significativamente mayor que la prevalencia de estos anticuerpos en los niños sanos (ocho positivos de 222 niños infectados en contraposición a once positivos de 1276 niños sanos).

La investigación también reveló que los anticuerpos antitransglutaminasa producidos por la presencia de infecciones en niños no celíacos tienen las mismas propiedades biológicas que los antitransglutaminasa producidos en celíacos, es decir, tienen el mismo potencial para dañar los tejidos intestinales (obsérvese que por tanto las infecciones crónicas pueden ir acompañadas no sólo de niveles más altos de anticuerpos, sino también de daños en la mucosa intestinal).

Los investigadores concluyen el estudio sugiriendo que el aumento de los niveles de anticuerpos antitransglutaminasa no ocurre exclusivamente por la presencia de la celiaquía, sino que puede representar un fenómeno inmunológico desencadenado por infecciones virales, una observación que los profesionales de la salud deben tener en cuenta a la hora de determinar y diagnosticar la presencia –o ausencia– de la enfermedad celíaca.

Fuente:

Ferrara F, Quaglia S, Caputo I, Esposito C, Lepretti M, Pastore S, Giorgi R, Martelossi S, Dal Molin G, Di Toro N, Ventura A, Not T. 2009. Anti-transglutaminase antibodies in non-coeliac children suffering from infectious diseases. Clin Exp Immunol. Nov 12.

Nuevas posibilidades de examen para el diagnostico de la enfermedad celíaca

Octubre 8, 2009 · Deja tu comentário 

Pruebas enfermedad celiacaActualmente, la realización de biopsia del intestino delgado es necesaria para la confirmación del diagnostico de la enfermedad celíaca. En casos en que los exámenes de sangre son positivos (o sea, hay positividad para anticuerpos séricos como antiendomisio y antitransglutaminas), los pacientes son encaminados para realización de biopsia, que confirma el diagnostico en caso que haya detección de inflamación (observada a través de niveles aumentados de linfocitos intraepiteliales de la mucosa intestinal) y lesiones en la mucosa del intestino, las cuales ocasionan una disminución de la superficie y capacidad de absorción de nutrientes (en términos técnicos, estas serian detectadas a través de la presencia de atrofias vellositarías e hiperplasia críptica de la mucosa).

Sin embargo, la presencia de estas lesiones no es especifica para la enfermad celiaca, o sea, ellas también pueden estar presentes en los casos de otras complicaciones gastrointestinales, como por ejemplo en el caso de giardiasis y gastroenteritis. El diagnostico preciso es todavía mas difícil en aquellos casos en que la atrofia de las vellosidades intestinales ocurre de forma dispersa, siendo evidente apenas en algunas porciones de la mucosa intestinal. Además de esto, las lesiones inducidas por la presencia de gluten progresan gradualmente, yendo desde una inflamación en la mucosa, hasta casos de atrofia total de las vellosidades, tornando difícil la detección de casos en estado inicial. Finalmente, la cantidad y calidad de material recogido en las biopsias puede también comprometer la interpretación de los resultados.

De esta manera, con el objetivo de facilitar el diagnostico y acompañamiento de la enfermedad celiaca, un grupo de científicos finlandeses acaba de publicar un nuevo estudio en el que testean la eficacia de un nuevo indicador de la enfermedad, utilizando para tal fin de datos provenientes de mas de 500 personas (entre no celiacos, celiacos no tratados, celiaco tratados por un corto plazo y celiacos en tratamiento por un largo periodo)

Como explicado por el Dr. Maki y su equipo, una de las características de la enfermedad celiaca, es la presencia de depósitos de anticuerpo antitransglutamina 2 (clase IgA) en la propia mucosa intestinal. Según los investigadores, la producción de estos anticuerpos ocurriría en el propio intestino, solamente entonces pasando para la circulación sanguínea (ahí ocurriría la posibilidad de detección de los anticuerpos a través de exámenes de sangre).

De esta forma, los investigadores examinaron la sensibilidad de estos depósitos intestinales como marcadores de la enfermedad en un gran número de pacientes celiacos no tratados, investigando también si los niveles de estos depósitos disminuirían después de la adopción de una dieta sin gluten.

Los resultados mostraron la presencia de estos depósitos en todos los celíacos no tratados, siendo en el 90% de estos casos de intensidad moderada o alta. Ya en el grupo de no celiacos, los depósitos fueron encontrados apenas en el 18% de los individuos, en todos estos con niveles muy bajos. En el caso de los celiacos tratados (o sea, adeptos de la dieta sin gluten) la intensidad de los depósitos disminuye si es comparada a la de los celiacos no tratados, pero todavía estaba presente en el 56% de los portadores siguiendo la dieta a largo plazo (según los autores, después de la adopción de la dieta sin gluten, ocurriría primero la normalización de los anticuerpos sanguíneos, seguida de la recuperación de las vellosidades intestinales, para entonces seguir la disminución de los indicadores de inflamación intestinal y solamente entonces haber disminución de la intensidad de los depósitos de anticuerpos en la mucosa intestinal).

Con estos resultados, los investigadores concluyen que los depósitos de anticuerpos antitransglutamina 2 en la mucosa intestinal constituyen indicadores bastante precisos de la presencia de enfermedad celiaca, siendo más sensibles que otros marcadores sanguíneos y de inflamación. Aunque estudios anteriores ya habían indicado esta posibilidad, este es el primer estudio del genero a probar el uso de estos marcadores en un gran numero de personas. Los investigadores alertan para el hecho de que aunque el método sea simple y rápido, el mismo requiere el congelamiento del material recogido en las biopsias, lo que puede limitar su uso. Igualmente, enfatizan que en aquellos centros en los cuales es posible realizarlo, esta puede ser una herramienta adicional bastante útil para determinar la presencia de la enfermedad celiaca, principalmente en aquellos casos en que el diagnostico es difícil o incierto.

Fuente:
Koskinen, Outi MD; Collin, Pekka MD; Lindfors, Katri PhD; Laurila, Kaija MSc; Mäki, Markku MD; Kaukinen, Katri MD 2009. Usefulness of Small-bowel Mucosal Transglutaminase-2 Specific Autoantibody Deposits in the Diagnosis and Follow-up of Celiac Disease. Journal of Clinical Gastroenterology [epub ahead of print].

Pérdida ósea en los niños celíacos

Septiembre 3, 2009 · 2 Comentários 

En función de la exposición (intencional o no) al gluten, los niños celíacos en fase de crecimiento pueden sufrir de mala absorción de nutrientes, perjudicando su salud ósea.

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Pérdida ósea en los niños celíacos Recientemente, un nuevo estudio publicado por investigadores canadienses (Universidad de Alberta y de Salud Pública de Alberta) en la revista científica Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition muestra que la pérdida de densidad ósea en los niños celíacos no depende de la presencia de síntomas de la enfermedad en el momento del diagnóstico (o sea, la pérdida ósea no es diferente entre los niños celíacos con síntomas y los niños celíacos sin síntomas). Además, los investigadores muestran que cuanto mayor es la edad del niño en el momento en el cual se diagnostica como celíaco, mayor es la probabilidad de que ya exista pérdida ósea.

Los investigadores estudiaron a 74 niños de entre 3 y 16 años de edad y analizaron la densidad mineral ósea de la espina dorsal para determinar la presencia y el grado de pérdida de densidad mineral. Se observó una disminución equivalente en la densidad ósea en los niños celíacos con o sin síntomas. No obstante, la densidad ósea se correlacionó inversamente con la edad en la cual se diagnosticó al niño (o sea, cuánto más tiempo llevó el diagnóstico y, en consecuencia, el inicio de la dieta sin gluten, mayor fue la pérdida de densidad ósea).

Los investigadores concluyen el estudio con la sugerencia de que la demora en el diagnóstico de la enfermedad celíaca en los niños puede aumentar el riego de osteoporosis cuando sean adultos y que, aún en la ausencia de síntomas de la enfermedad, es importante analizar la densidad ósea de los niños celíacos para prevenir complicaciones a largo plazo.

Fuente: Prevalence of Metabolic Bone Disease in Children With Celiac Disease Is Independent of Symptoms at Diagnosis. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition. Turner, Justine; Pellerin, Genevieve; Mager, Diana. 2009 Jul 28.

Niveles de colesterol en celíacos y los efectos de la dieta sin gluten

Septiembre 3, 2009 · 1 Comentário 

Niveles de colesterol en celíacosYa es establecida la observación de que los celíacos no tratados o no diagnosticados (o sea, que no siguen la dieta sin gluten) tienden a presentar niveles de colesterol más bajos que la población no celíaca. Dada la frecuente asociación entre los niveles de colesterol elevados y las variadas complicaciones vasculares, sería de esperarse un riesgo de mortalidad menor por complicaciones vasculares en la población celíaca.

A partir de la observación de que el riesgo de complicaciones vasculares no es distincto entre los celíacos y la población en general, un grupo de científicos del Reino Unido investigó recientemente la posibilidad de que con la adopción del tratamiento (dieta sin gluten) el nivel de colesterol de los celíacos aumentaría y sería similar al nivel de colesterol medio de la población en general.

Para esto, los investigadores estudiaron a 100 adultos celíacos con diagnóstico reciente (edad promedio de 51 años). Midieron el nivel de colesterol de cada celíaco en el momento del diagnóstico (o sea, antes de iniciar la dieta), y nuevamente después de 12 meses de seguir la dieta sin gluten. Los resultados muestran que, en el momento del diagnóstico, los celíacos de hecho tenían niveles de colesterol sanguíneos más bajos que los observados en la población en general: en promedio el 21% más bajo en hombres celíacos y 9% más bajos en mujeres celíacas. Sin embargo, la adopción de la dieta durante un año no alteró este cuadro, o sea, tanto los celíacos como las celíacas que siguieron la dieta siguieron exhibiendo niveles más bajos de colesterol total. Además, los investigadores constataron un aumento pequeño, pero significativo, en el nivel medio de colesterol tipo HDL (o sea, el llamado ‘colesterol bueno’).

Los autores concluyen el estudio con la sugerencia de que la adopción del tratamiento (dieta sin gluten) no solo no perjudica la dosificación de colesterol en los celíacos, sino que mejora su perfil clínico en este aspecto.

Fuente: Lewis NR, Sanders DS, Logan RF, Fleming KM, Hubbard RB, West J . Cholesterol profile in people with newly diagnosed coeliac disease: a comparison with the general population and changes following treatment. Br J Nutr. 2009, 102(4):509-13.

Migrañas en Niños Celíacos

Julio 21, 2009 · 5 Comentários 

Dolores de Cabeza en Niños CelíacosNiños celíacos no tratados con la dieta sin gluten pueden tener migrañas frecuentes

Un estudio recién publicado por investigadores italianos de las Universidades de Catania, Bari y Foggia demuestra que niños celíacos aún no tratados con la dieta sin gluten suelen tener dolores de cabeza con una frecuencia significativamente superior que niños no celíacos. Pero la buena noticia es que estos dolores suelen desaparecer en la mayoría de los niños (casi 80%) tras la adopción de la dieta sin gluten.

Para conducir el estudio, los investigadores analizaron 354 niños celíacos, y 200 niños sin la enfermedad celíaca (grupo ‘control’). El equipo de investigadores hallo que de los niños celíacos, 88 (25%) se quejaban frecuentemente de dolor de cabeza, comparado con solamente 16 niños (8%) del grupo control. De los 88 niños celíacos afectados por el dolor, 68 mejoraron (o el dolor cedió totalmente) tras la eliminación total del gluten de la dieta.

Fuente: Lionetti et al. 2009. Headache in Pediatric Patients With Celiac Disease and Its Prevalence as a Diagnostic Clue. J Pediatr Gastroenterol Nutr. Jun 16.

Demuestran la relación de la flora intestinal con la enfermedad celíaca

Mayo 29, 2009 · 3 Comentários 

Yolanda Sanz, CSICUn equipo dirigido por la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Yolanda Sanz ha demostrado por primera vez la relación entre la microflora intestinal y la enfermedad celíaca, una dolencia de carácter autoinmune que provoca intolerancia al gluten. El hallazgo, publicado en el último número de la revista GUT, sienta las bases para el desarrollo de futuras estrategias de intervención nutricional que contribuyan a restablecer el equilibro intestinal del paciente celíaco y a mejorar su calidad de vida.

 

Los análisis microbiológicos han demostrado que la microflora del intestino de los celíacos presenta una mayor concentración de bacterias potencialmente perjudiciales, bacteroides y enterobacterias, y una reducción de bacterias beneficiosas, como las bifidobacterias. “El restablecimiento de la composición de la microflora intestinal tras la dieta sin gluten tan sólo es parcial, lo que demuestra que las alteraciones microbiológicas no son sólo una consecuencia secundaria del proceso inflamatorio asociado a la fase
activa de la enfermedad”, señala la investigadora del CSIC. Asimismo, se han identificado factores de virulencia en enterobacterias que colonizan el intestino de los pacientes celíacos, que sugieren su participación en el proceso de patogénesis (origen y desarrollo) de la enfermedad celíaca, lo que se puede sumar a los efectos tóxicos del gluten.

Los celíacos presentan una mayor concentración de bacterias perjudiciales en la microflora de su intestino, y el estudio permitirá reestablecer el equilibro intestinal de los enfermos celíacos mediante dietas específicas

En esta línea, los investigadores han evaluado la capacidad del intestino delgado de los pacientes celíacos para degradar el gluten. Como explica Sanz, “contrariamente a lo esperado, las muestras de duodeno de los celíacos mostraron mayor capacidad para degradar la gliadina, una de las proteínas que componen el gluten, que la de los individuos sin intolerancia al gluten, consecuencia de la actividad de la flora bacteriana de estos pacientes. Esta degradación parcial de la gliadina podría dar lugar a la generación de fragmentos peptídicos nocivos para el celíaco”.

Junto al equipo de Sanz, del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos del CSIC, en Valencia, han participado en el estudio investigadores del Instituto de Biología y Genética Molecular, centro mixto del CSIC y de la Universidad de Valladolid.

BACTERIAS CONTRA LA ENFERMEDAD CELÍACA

Investigaciones previas realizadas por el grupo de Sanz también han demostrado que, antes y tras seguir una dieta exenta de gluten, la microflora de pacientes celíacos estimula la síntesis de moléculas pro-inflamatorias en células del sistema inmune en mayor grado que la de individuos sanos. Por tanto, el desequilibrio en el ecosistema intestinal podría favorecer el proceso inflamatorio asociado a la enfermedad en la mucosa intestinal del celíaco. “Hemos comprobado in vitro que determinadas bifidobacterias inducen la síntesis de la citoquina anti-inflamatoria IL-10, lo que hace que se atenúe la respuesta pro-inflamatoria provocada por la microflora intestinal en las células del sistema inmune. Por lo tanto, el uso de bacterias probióticas podría contribuir a mejorar el tratamiento y estado de salud de la población celíaca”, apunta Sanz. En este sentido, el grupo dirigido por la investigadora del CSIC ha desarrollado dos patentes basadas en la selección de bacterias prebióticas.

Referencia: D Bernardo, J A Garrote, I Nadal, A J León, C Calvo, L Fernández-Salazar, A Blanco-Quirós, Y Sanz, and E Arranz. Is it true that coeliacs do not digest gliadin? Degradation pattern of gliadin in coeliac disease small intestinal mucosa. Gut, 58, Jun 2009.

Fuente: Departamento de Comunicación, CSIC (España)

Vacuna para la enfermedad celíaca

Mayo 6, 2009 · 13 Comentários 

VacunaRecientemente, Jefferson Adams publicó un artículo sobre un protocolo que se realiza en Australia, el cual inicia en este mes, el cual contempla probar una vacuna con seres humanos que padecen la enfermedad celíaca y que podría llevarlos a una condición de vida en que la dieta con gluten dejara de ser una preocupación y, por consecuencia el deterioro del intestino. En el artículo se revelan datos de gran importancia que deben ser considerados por los celíacos de todo el Mundo para un mejor cuidado de su salud.

 

Por Jefferson Adams* (periodista y escritor; artículo en español em Perionotas).

Los celíacos de todo el mundo esperan con ansiedad la respuesta de Australia, primer país en realizar pruebas con vacunas para el tratamiento de la enfermedad celiaca, mismas que han sido experimentadas en Melbourne y que podrían llevar a quienes dependemos de una dieta sin gluten a desarrollar una vida totalmente “normal” y, lo mejor, comiendo de todo.

En abril, Bob Anderson, investigador del Walter y Eliza Hall Institute of Medical, iniciará la fase inicial de sus ensayos con seres humanos, a quienes aplicará una vacuna que el mismo desarrolló para tratar de contrarrestar los efectos del gluten en los enfermos celíacos, si tiene éxito, podría significar el fin de la dieta sin gluten para las personas con enfermedad celiaca.

El tratamiento ha resultado positivo en ratones y ahora está listo para ser probado en seres humanos.

En esta fase inicial, 40 voluntarios con enfermedad celiaca recibirán dosis de la vacuna durante un período de 11 meses para determinar que no tenga efectos secundarios y no cause daño alguno en sus organismos.

Una vez que los investigadores prueben que la vacuna es segura, se iniciará la fase II de la prueba, en la que se les dará una dosis de vacuna a los mismos sujetos del ensayo y se evaluarán sus respuestas a los desafíos de gluten para determinar la eficacia de la vacuna. La evaluación incluirá un examen de la respuesta inmune y la condición intestinal para determinar el nivel de tolerancia al gluten.

La vacuna consiste en una terapia de inyecciones repetidas de soluciones de gluten, concentraciones que irán en aumento, lo que llevará a reducir y finalmente eliminar la sensibilidad al gluten lentamente, de manera similar a los tratamientos de desensibilización de alergias comunes.

El camino hacia el desarrollo de este tratamiento no ha sido fácil.

El Dr. Anderson es esa rara combinación de médico (gastroenterólogo) y doctorado científico capaz de desarrollar la práctica de tratamientos de cabecera.

Después de dificultades para obtener financiación a lo largo de su carrera de investigación, logró eventualmente patentar su vacuna y fue co-fundador de Nexpep, en un esfuerzo para desarrollar la vacuna por su cuenta.

Al igual que en terapias para el tratamiento de alergias comunes como las provocadas por el polvo y la fiebre del heno, este enfoque de tratamiento desarrollado por el doctor Anderson puede permitir que las personas con enfermedad celíaca, que reaccionan negativamente ante el consumo de gluten tóxico, reducir o incluso eliminar los efectos de deterioro intestinal a través de la vacunación.

Este planteamiento también podría servir de modelo para una vacuna contra enfermos de diabetes tipo 1, artritis reumatoide y la esclerosis múltiple,relacionadas con la enfermedad celíaca.

Como lo han comentado en sus investigaciones los médicos del Instituto Nacional Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Subirán (INCMNSZ)de México, investigadores de Estados Unidos han sostenido que hasta hace poco, la enfermedad celíaca era considerada como un enfermedad rara, pero según las estadísticas, es dos veces más común, al igual que la diabetes tipo1 o el cáncer de mama.

La enfermedad celiaca, se conoce ahora a la huelga, afecta al uno por ciento de los estadounidenses, pero a pesar de que ahora los análisis de sangre ha hecho más precisa la detección temprana y eficaz, la mayoría de las personas con enfermedad celiaca todavía no saben que lo tienen.

Riesgos a largo plazo

Para quienes padecen la enfermedad celíaca sabemos que pueden correr riesgos a largo plazo como desnutrición, infertilidad, fracturas osteoporóticas, insuficiencia hepática y varios tipos de cáncer.

Los síntomas pueden variar entre los individuos; algunos experimentan ningún síntoma en absoluto, aunque el daño a los intestinos y la salud en general todavía se produce.

Actualmente, la supervisión a largo plazo en el cumplimiento de la dieta para celiacos es casual, en el mejor de los casos, y las normas para los productos sin gluten siguen sin aplicarse, por lo que tiene que insistirse en la necesidad de que surtan efecto en los EU y otros países.

Geoff Withers, director de gastroenterología pediátrica en Brisbane’s Royal Children’s Hospital, señala que una dieta sin gluten es muy difícil se seguir. Es costosa y a lo largo de toda la vida tiene un coste para el individuo considerable.

“Incluso para la enfermedad  celíaca, el tratamiento con una dieta libre de gluten no es la panacea”, dice.

Personas con la dieta sin gluten rutinariamente sufren deficiencia de ciertas vitaminas, especialmente de la vitamina B.

Aproximadamente la mitad de las personas que siguen una dietas libre de gluten han mermado sus condiciones intestinales, como resultado de un incumplimiento de la dieta, lo que significa que están en peligro de sufrir serios riesgos, que incluyen el cáncer.

Una vacuna eficaz podría tener enormes consecuencias para el tratamiento de la enfermedad celiaca, y podrían mejorar radicalmente la vida de las personas que padecen esta enfermedad.

Más información: The Walter and Eliza Hall Institute of Medical Research

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